Páginas

domingo, 13 de junio de 2010

Ahora...

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma. Y uno aprende... Que el amor no significa recostarse, y una compañia no significa seguridad. Y uno empieza a aprender... Que los besos no son contratos, y los regalos no son promesas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

recien arrancss y me encanto.
exitos!